De nuevo, Rocco
El polémico Rocco Buttiglione se dejó caer el viernes por el VI Congreso de Católicos y Vida Pública, organizado por la Fundación San Pablo-CEU de Madrid. Allí criticó el cómico laicismo que vive Europa , donde los cristianos se han convertido en víctimas de la inquisición anticristiana.Buttiglione sólo barre para casa. El laicismo es un concepto indisociable de un sistema democrático, defiende la independencia del individuo y del Estado respecto a cualquier confesión religiosa. Es innegable que el cristianismo es un componente base en la tradición occidental, pero la diversidad cultural que está experimentando Europa ha de llevarnos a la tolerancia, no a la imposición de una determinada forma de vida. Una Europa laica no es sinónimo de un continente sin valores, agnóstico o enemigo de la religión. Es sinónimo de progreso.
Tal vez el hecho de que el proyecto de Constitución europea no mencione las raíces cristianas sirva para que, de una vez, se encuadre la religión en la esfera que verdaderamente corresponde: la privada.
El final feliz al que nos tienen acostumbrados las superproducciones norteamericanas se truncó mientras la Vieja Europa dormía. El multimillonario George W. Bush no sólo ha sido reelegido, sino que se ha convertido en el presidente estadounidense más votado de la historia de este país.